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Niños Inteligentes

Niño activo

Si tu hijo es de los que ven un árbol y en pocos segundos ya están arriba, tu hijo es un niño activo.

A la mayoría de niños les gusta moverse, saltar y correr, pero entre ellos están los que no nunca tienen descanso, que necesitan estar en actividad constantemente. Una energía que debemos canalizar para potenciar sus capacidades y que debemos mitigar cuando es necesario para poder potenciar otras inteligencias. Un mal aprendizaje en este sentido puede llevar a problemas de comportamiento y, en algunos casos, a potenciar la condición de hiperactivos.

Es bueno, para niños de estas características, poder alternar tanto juegos que puedan desarrollar libremente como juegos estructurados que conllevan reglas y normas. Ambos tipos son importantes.

Pueden hacer deportes como fútbol, baloncesto, kárate, natación, pero también actividades artísticas como la danza y el patinaje. Deben compaginar estos juegos reglados con otros entretenimientos como bailar, jugar y saltar libremente en el parque con sus amigos y sin normas. Cada una de estas acciones son buenas para su desarrollo. Unas, estimulan las capacidades más lógicas y, las otras, las más creativas.

Suelen ser niños que desarrollan bien, por supuesto, su inteligencia Kinestésica-corporal, pero también suelen tener capacidades en las relaciones con las demás personas (inteligencia interpersonal). En muchos casos, al ser muy activos, también desarrollan cierta inteligencia naturalista, al querer siempre estar en contacto con su entorno.

Sin embargo, en ocasiones, será importante potenciar capacidades más serenas y de reflexión, para dotar de equilibrio a su desarrollo y para mitigar los efectos de un exceso de actividad. No queremos que un niño activo y sin control acabe resultando un niño hiperactivo, desobediente y rebelde.

Juegos para niños activos