Saltar al contenido
Niños Inteligentes

Niño extrovertido

Si tu hijo es de los que hablan todo el rato, es curioso, es muy sociable y se integra fácilmente en grupos para realizar actividades de todo tipo, tu hijo es un niño extrovertido.

Los niños extrovertidos parecen incansables ya que interactúan constantemente con los estímulos del entorno (inteligencia interpersonal). Por eso, en ocasiones, se dice que son inquietos, impulsivos y se distraen con facilidad. Estas características de interacción hacen que puedan desarrollar altas capacidades, pero a la vez, mal conducidos pueden dispersar mucho su mente sin poder potenciar otras capacidades más reflexivas y pausadas.

Tener un niño extrovertido es una gran ventaja porque, potencialmente, puede desarrollar muchas capacidades y se reduce el riesgo de comportamientos limitantes. Es difícil que los niños con el predominio de esta personalidad se sientan solos o se aburran ya que su carácter les permite tener amigos con facilidad.

Normalmente son niños felices, con la autoestima alta, que saben sobreponerse a los problemas y no paran hasta conseguir lo que consideran que merecen (inteligencia intrapersonal). Suelen ser buenos líderes ya que les gusta ser colaborativos y equitativos, siempre con una actitud positiva. Buscan la interacción con personas y naturaleza (inteligencia naturalista). En definitiva, tiene una buena inteligencia emocional.

Por otro lado, los niños extrovertidos siempre quieren llamar la atención y existe el riesgo de llegar a comportamientos de arrogancia, desobediencia e, incluso, de rabietas. En algunos casos, pueden llevar a malentendidos ya que hablan mucho y muy rápido y, entonces a veces, no piensan lo que dicen.

Por eso, los padres debemos enseñarles a controlar sus impulsos y sus deseos. Debemos hacerles comprender que no siempre tienen que ser el centro de atención. Entender y respetar su personalidad, pero guiarles para un desarrollo evolutivo equilibrado.

Juegos para niños extrovertidos